La minera canadiense Ivanhoe Mines y la compañía estatal Gécamines comenzaron las obras de construcción en la mina subterránea de zinc y cobre Kipushi, situada en la República Democrática del Congo. Según informó la empresa conjunta Kipushi Corporation durante la colocación de la primera piedra, el costo de capital previo a la producción se calcula en 382 millones de dólares, con la meta de retomar operaciones hacia finales de 2024. El plan aprovecha infraestructura existente ya rehabilitada para reducir costos y alcanzar la etapa productiva en dos años.
Por qué importa
De acuerdo con el estudio de viabilidad de 2022 citado por Revista Tecnología Minera y Mining.com, el proyecto contempla una planta concentradora y una mina subterránea para procesar 800.000 toneladas anuales, con un promedio de 240.000 toneladas de zinc al año durante una vida útil de 14 años. En sus primeros cinco años de operación, la mina registrará una ley de cabeza promedio de 36,4% de zinc en el depósito Big Zinc, convirtiéndose en la mina primaria de este metal con mayor ley del mundo. Además, Ivanhoe acordó con la provincia de Haut-Katanga estudiar la construcción de un puesto fronterizo comercial hacia Zambia para el transporte de carga.
Quién está detrás
El proyecto lo desarrolla Kipushi Corporation, una sociedad conjunta entre la canadiense Ivanhoe Mines, presidida por Marna Cloete, y la empresa estatal congoleña Gécamines, que asumió el control del yacimiento en 1967.